Política
Política exterior y alineamiento estratégico: el fin del chicanero eje bolivariano
Es increíble ver cómo algunos todavía se rasgan las vestiduras y arman un circo berreta en las redes porque el gobierno decide alinearse con las democracias occidentales en lugar de seguir aplaudiendo dictaduras impresentables. Toda la vida nos vendieron que ser 'no alineados' era ser funcionales a regímenes oscuros, bancados con la nuestra y alejados del mundo civilizado que comercia y progresa. Ahora que finalmente hay un rumbo claro, donde se defienden los valores republicanos y la libertad a nivel internacional, saltan los mismos de siempre a agitar fantasmas.
Lo que más bronca da es la hipocresía de los que lloran complicidad ahora, pero se quedaban calladitos cuando nos metían en acuerdos espurios con autócratas o cuando convertían a la diplomacia en una oficina de colocación para amigos del poder. La República necesita seriedad, apertura comercial y respeto por los tratados internacionales, no caprichos ideológicos de sobremesa que lo único que lograron fue aislarnos y dejarnos en offside frente al planeta.
¿Hasta cuándo van a seguir militando el atraso y el aislamiento geopolítico sólo porque no toleran que este gobierno inserte a la Argentina en el siglo XXI?