Sociedad
Política exterior y soberanía: el alineamiento automático y el costo geopolítico
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para tomar el bondi y bancar a mi familia, mientras veo cómo estos nenes de papá criados a chocolatada patinan la guita de todos en caprichos geopolíticos que no nos importan un rabanito. Hablan de ser el bastión de Occidente y nos meten en quilombos ajenos, regalando la dignidad de la patria y arrodillándose ante potencias extranjeras mientras al laburante de pie le sacan el pan de la boca.
Es una vergüenza ver cómo aplauden a los cipayos vendepatrias que nos gobiernan hoy, tipos que nunca agarraron una pala en su vida y destruyen la salud, la educación y a nuestros jubilados con un ajuste salvaje. Con Néstor y Cristina teníamos una política exterior digna, soberana, que nos parábamos de igual a igual y defendíamos la industria nacional y los derechos de los que laburan, no este conventillo cipayo que nos vuelve a endeudar con el FMI.
¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando este circo donde los ricos se la llevan toda en la timba financiera y al pueblo le tiran migajas? ¿De verdad piensan que arrodillarnos afuera nos va a llenar la olla a los que subimos al bondi a oscuras todos los santos días?