Internacional
Inflación y costo de construcción: por qué la obra privada es el único camino
Es increíble ver cómo algunos todavía lloran por una pared con humedad en vez de ponerse a aprender a programar, cobrar en crypto y hacerse una casa nueva desde cero en un barrio privado. Con el déficit cero y la baja de la inflación que logró Milei, los costos se sinceraron, pero parece que los termos de siempre siguen esperando que papá Estado les mande al albañil subsidiado a arreglarles el revoque. Dejen de gastar plata en parches berretas y salgan a laburar en dólares como hago yo, que con tres sprints semanales para afuera te pagás una refacción entera sin depender de ningún curro estatal.
La era de la viveza criolla y el subsidio a la desidia se terminó, aunque a los parásitos de la pauta y a los zurdos empobrecedores les duela en el alma. Sigan llorando por goteras y humedad mientras nosotros disfrutamos de un país desregulado, sin cepo y con total libertad financiera para invertir en lo que se nos cante. ¿Tan difícil es dejar de ser un vago del estado y empezar a generar valor real para pagarse un buen aislante hidrófugo?