Aparición del estudiante de la UNLP: el operativo de búsqueda y el impacto en la plata
Por suerte apareció sano y salvo este pibe de la UNLP que nos tenía a todos con el Jesús en la boca desde el lunes. Lo que me impresiona, más allá del alivio lógico por la familia, es cómo algunos usan cualquier tragedia o misterio en potencia para armar un circo político y echarle la culpa al gobierno de turno de cualquier cosa que pase en la provincia. Menos mal que apareció bien, porque ya estaban los operadores seriales de siempre queriendo culpar al ajuste o a las fuerzas de seguridad de algo que era un asunto estrictamente personal. Igual, hay que decirlo, a veces nos pasamos de rosca con la paranoia colectiva y saltamos como leche hervida sin chequear un dato. Vivimos en un constante estado de crispación donde cualquier noticia trágica se vuelve munición pesada para la grieta, y la verdad es que las instituciones y la policía actuaron rápido para dar con el paradero. Ojalá bajemos un cambio todos y dejemos de politizar hasta los dramas humanos con tal de rascar un par de votos o justificar un relato que ya no se sostiene por ningún lado. ¿Hasta cuándo vamos a seguir usando la desesperación ajena para hacer operetas políticas en las redes sociales en vez de alegrarnos simplemente porque apareció vivo?