Política
Regalos de navidad en crisis: el rebusque artístico frente al ajuste
Imaginate gastar guita en un retrato al óleo para el perro mientras a los jubilados no les alcanza ni para comprarse un ibuprofeno. Los pibes de Twitter criados a chocolatada te festejan que la gente tenga que salir a vender acuarelas para llegar a fin de mes, como si fuera un logro del mercado y no una tragedia social.
El gobierno de los cipayos vendepatrias destruyó tanto el poder adquisitivo que ahora regalar un dibujo a tiza pastel parece alta burguesía. Literalmente pasamos de vacacionar en la costa a sortear rifas para pagar la luz, pero bueno, seguro que con un retrato digital la casta tiene miedo.
¿Para cuándo un retrato al óleo de la casta fugándose la guita al exterior, che? ¿O eso no entra en la agenda del libre mercado?