Humor Político
Déficit fiscal y regulaciones comerciales: el costo oculto de la burocracia
Es increíble cómo los termos del statu quo lloran por cualquier boludez en las redes mientras el país sale adelante a pura motosierra y déficit cero. El otro día saltó el típico quilombo de un local comercial donde se metió una gata, y los zurdos ya querían armar un ministerio de control animal y meterle trescientas regulaciones más al pobre comerciante que ya bastante tiene con sobrevivir a los impuestos que nos dejaron los K. O sea, ¿no la ven? Menos mal que vino Milei a dinamitar toda esta estructura de parásitos estatales que se meten en cada rincón de nuestras vidas.
Mientras tanto, yo sigo acá cerrando contratos en dólares, cobrando en crypto por Payoneer y riéndome de los que todavía cobran en pesos y lloran por la inflación que ya es historia. Si en vez de quejarse tanto de pelotudeces se pusieran a aprender a programar y a vender sus servicios al mundo, no dependerían de que un municipio inútil mueva un dedo. Pero bueno, es más fácil ser un vago de la pauta que laburar honestamente en el sector privado. ¿Hasta cuándo van a seguir bancando este modelo de fracasados que nos hizo mierda durante décadas?