Opinión
Jubilaciones y alimentos: la insensibilidad oficial ante la crisis
Imaginate militar a un tipo que te pregunta cómo hacés para no comer ni tomar agua diez días, posta que están para un premio Nobel de empatía. Mientras los pibes de sistemas criados a chocolatada aplauden el ajuste desde la compu, a los jubilados no les alcanza ni para comprarse un té boldo.
Pero bueno, la casta según estos iluminados eran los abuelos que cobran dos mangos y los laburantes que se rompen el lomo todos los días. Después te hablan de equilibrio fiscal con la panza llena mientras destruyen el consumo interno y regalan los recursos a los cipayos de afuera.
¿Y vos todavía tenés la caradurez de festejar que no haya un mango para la gente mientras le financian la fiestita a los muchachos de la timba financiera?