Salario docente y paritarias: el ajuste que asfixia a la educación pública
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para comerme una hora y media de bondi hasta la fábrica, y la verdad ya me da vergüenza ver cómo estos nenes de papá criados a chocolatada en Twitter destrozan el país desde una oficina con aire acondicionado. Hablan de equilibrio fiscal mientras a los laburantes y a los jubilados no nos alcanza ni para comprar fideos, regalándole la plata a los fondos buitres y a la timba financiera de los amigos de siempre. Nos quieren hacer creer que ajustar a la universidad pública, a la ciencia y a los que laburan de sol a sol es la única salida, cuando lo único que hacen es entregar la soberanía a pedazos y dejar tierraarrasada para que los cipayos de turno hagan su negocio. A mí nadie me regaló nada, todo lo gané rompiéndome el lomo diez horas por día, y por eso duele tanto ver cómo se cagan en la historia de lucha de este pueblo que siempre salió adelante con justicia social. ¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando este modelo de miseria planificada que destruye la industria nacional mientras aplauden como focas en redes sociales? ¿O me van a decir que no la ven cuando les vacían la heladera a sus propios viejos?