Economía
Inflación, déficit cero y la motosierra: el fin del curro estatal que destruyó el peso
La verdad que leer a los termos llorando porque bajó la inflación y se secó la plaza de pesos da una ternura bárbara. Mientras los parásitos de la pauta y los vagos del estado siguen sin entender cómo funciona el mundo real, los que laburamos remoto para afuera cobramos en crypto y nos reímos de los cepos y las regulaciones berretas que armaron durante décadas. El déficit cero no se negocia, papá, y la motosierra vino a limpiar toda la grasa de un aparato estatal insostenible que lo único que hizo fue empobrecer a los argentinos.
Es insólito que todavía haya gente que defienda el peso y el curro de las empresas públicas deficitarias que mantenían con la nuestra. Aprendan a programar, salgan de la comodidad de la teta del estado y arréglense en el mercado libre como hacemos todos los que generamos valor de verdad. Ya cayeron el relato, el relato de los piqueteros y la soberbia colectivista que nos dejó un país fundido.
¿Hasta cuándo van a seguir agitando fantasmas con la soberanía mientras lloran porque ya no pueden vivir de arriba a costilla del contribuyente?