Inflación, cepo y la desconexión de los que viven de la teta del Estado
Hay que ser muy termo para seguir defendiendo el modelo de los zurdos empobrecedores cuando la realidad te pasa por arriba en dólares. Mientras los parásitos de la pauta y los vagos del Estado lloran porque se les corta el curro y tienen que empezar a rendir cuentas, nosotros seguimos laburando remoto para afuera, cobrando en crypto y patinándonos la guita en una economía que de a poco se desregula y respira gracias a la motosierra y el déficit cero. Lo único que hacen los colectivistas es quejarse porque ya no pueden vivir de emitir billetes de Monopoly que no valen ni para prender un asado. Es insólito ver a los mismos que nos dejaron el país fundido con 50% de pobreza hablar de sensibilidad social cuando lo único que querían era mantener sus privilegios a costa del esfuerzo ajeno. Aprendan a programar, salgan de la comodidad de la fotocopia militante y arrímense a una fintech a ver cómo se mueve el mundo real, muchachos. ¿Hasta cuándo van a seguir agitando el fantasma del ajuste mientras festejan que la casta pierde sus curros?