Política
Retiro voluntario en el Estado: el ajuste que castiga al empleo público
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para bancar la parada en el conurbano, dejándome el lomo en la fábrica, y veo cómo estos nenes de papá criados a chocolatada siguen destruyendo puestos de laburo con la excusa de la casta. Estos retiros voluntarios son pura mentira, es hambre para hoy y desocupación para mañana, mientras los verdaderos parásitos que timbean con la guita del Estado se llenan los bolsillos a costa del pueblo. Con Néstor y Cristina el laburante tenía dignidad y derechos, pero ahora nos gobiernan unos cipayos vendepatrias insensibles que festejan dejar a miles de familias en la calle para complacer al FMI. ¿Hasta cuándo vamos a seguir pagando el ajuste los mismos de siempre mientras ellos aplauden la miseria desde Twitter?