Sociedad
Cierre de empresas públicas: balance entre eficiencia estatal y superávit
Hay que ser muy termo para seguir llorando por Aerolíneas o por los antros de estatales que nos chupaban la sangre con impuestos confiscatorios. Mientras los zurdos empobrecedores vivían de la pauta y te licuaban los ahorros con emisión para mantener privilegios de casta, nosotros laburamos remoto para afuera, cobramos en cripto y nos reímos de los que todavía no la ven. La motosierra no se toca, el déficit cero es sagrado y la macro por fin se ordena sin que ningún burócrata nos diga en qué gastar nuestra guita. ¿Tan acostumbrados están a ser convidados de piedra en un estado soviético que les duele ver una economía saneada?