Jubilaciones y poder adquisitivo: el impacto del ajuste en los hogares
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para comerme dos horas de bondi hasta la fábrica, sufriendo cada aumento de boleto mientras estos pibes de Twitter criados a chocolatada festejan que nos ahogan. Se llenaban la boca hablando del asado y Disney para armar zócalos berretas, pero la verdad es que hoy la gente laburante no llega a comprar ni fideos marca Día y se endeuda con la tarjeta solo para poder comer a fin de mes. Nos gobiernan unos cipayos vendepatrias insensibles que entregan el litio, desfinancian la universidad pública y dejan a los abuelitos sin los medicamentos, mientras defienden la timba financiera de los amigos del poder. A mí nadie me regala nada y no soy fanático de nadie, pero con Cristina o Néstor por lo menos el peso valía algo y al laburante le alcanzaba para darse un gustito el fin de semana sin tener que hipotecar la vida. ¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando este saqueo sistemático mientras aplauden que nos quiten los derechos históricos conquistados a fuerza de lucha obrera?