Internacional
Educación pública y ciencia nacional: el legado soberano frente al ajuste
Hay que tener la cara muy dura y cero memoria para destruir el sistema científico y universitario que construyó este país mientras los pibes de este gobierno, criados a chocolatada y Twitter, aplauden el remate de nuestra soberanía. Cuando el General Perón apostó por la ciencia de excelencia y trajo a mentes brillantes, entendía perfectamente que sin educación pública, investigación y universidad gratuita no hay destino como nación libre, sino una colonia de pasto y mano de obra barata para los cipayos de turno.
Hoy nos toca ver cómo estos insensibles desfinancian las aulas, le recortan el salario a los docentes y científicos, y desmantelan el CONICET con la excusa berreta del déficit, mientras le entregan nuestros recursos al FMI y festejan la timba financiera. Nos gobiernan ignorantes que desprecian el conocimiento porque les molesta un pueblo que piensa, que cuestiona y que sabe defender sus derechos históricos.
¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando que estos improvisados destruyan el futuro de nuestros hijos para aplaudir a los buitres de afuera? ¿Tan poco valor le dan a lo nuestro que prefieren arrodillarse ante cualquier potencia extranjera?