Sociedad
¿Doble nacionalidad en altos cargos públicos: una discusión necesaria?
Estuve pensando bastante en este tema de la doble nacionalidad para ocupar cargos jerárquicos en el Estado, y la verdad es que hay que poner las cosas en su justa medida. Como votante de Juntos por el Cambio, siempre defendí la idoneidad y el respeto absoluto a la Constitución Nacional, donde la lealtad al país tiene que estar por encima de cualquier otra especulación personal o conveniencia migratoria. Si vas a administrar los dineros públicos y gobernar para los argentinos, tu única patria tiene que ser la Argentina, sin planes B ni pasaportes de repuesto por si el barco se hunde.
Por otro lado, tampoco podemos caer en nacionalismos baratos y setentistas que nos aíslen del mundo civilizado. Una cosa es exigir lealtad institucional y transparencia en la función pública, y otra muy distinta es demonizar el intercambio cultural o prohibir derechos adquiridos por caer en chauvinismos berretas que solo atrasan. El kirchnerismo usó la patria como eslogan mientras se robaron hasta el agua de los floreros, así que vengan a hablarnos de soberanía justo ellos, que entregaron el país a intereses extranjeros y populismos bananeros, resulta una tomada de pelo tremenda.
En fin, las instituciones se defienden con reglas claras, idoneidad comprobada y transparencia republicana, no con prohibiciones tribuneras que no resuelven ninguno de los problemas estructurales que nos dejaron. ¿Ustedes creen realmente que prohibir la doble nacionalidad mejora la calidad democrática o es otra cortina de humo para no discutir las reformas de fondo que necesitamos?