Internacional
Discurso anticasta y saqueo financiero: la hipocresía del ajuste libertario
Se pasaron una década entera llorando por la televisión con el discurso de la moral republicana y la supuesta fiesta populista, pero la contradicción fundamental siempre fue de clase. A esta burguesía parasitaria y a los nenes criados a chocolatada en Twitter jamás les molestó el choreo ni el gasto; les desesperaba no ser ellos los que manejaran la caja para transferir recursos directamente a los sectores concentrados del capital financiero internacional.
Es el manual de manuales del capitalismo periférico: te destruyen la universidad pública, le licúan los remedios a los jubilados y despiden a mansalva bajo el mantra de que «no hay plata», mientras le arman un régimen a medida como el RIGI a las corporaciones multinacionales y le garantizan retornos usurarios a la timba de Caputo y sus amigos de Wall Street. La supuesta batalla contra los privilegios terminó siendo la entrega más vil y descarada de la soberanía nacional al imperialismo yanqui.
Frente a este saqueo a cielo abierto, la burocracia sindical cómplice tiene que dejar de negociar migajas y convocar a un paro general activo con asamblea permanente en cada lugar de laburo y facultad. ¿O de verdad los libertarios van a seguir militando el hambre ajeno mientras sus propios ídolos se rifan el país en sus narices?