Sociedad
Venta de tierras y soberanía nacional: el peligro de entregar la Patagonia
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para comerme dos horas de bondi hasta la fábrica, mientras estos tipos que vivieron toda la vida de arriba planean cómo regalarle el país a los cipayos de afuera. Lo que decía este personaje de Bergman en su momento no es ninguna locura aislada, es el plan sistemático de los vendepatrias que hoy nos gobiernan con el aval de los multimillonarios y los nenes bien criados a chocolatada que aplauden cualquier ajuste desde Twitter. A nosotros nadie nos regaló un metro cuadrado, nos rompemos el lomo diez horas por día para ganarnos el mango honestamente, y da una bronca terrible ver cómo entregan la soberanía nacional como si la Patagonia o nuestros recursos fueran un saldo de liquidación.
Después te quieren tildar de conspiranoico cuando señalás que los fondos buitres y las corporaciones extranjeras se están adueñando de todo el territorio, dejando al pueblo sin salud, sin educación y sin futuro. Con Néstor y con Cristina sabíamos que la Patria no se vende y que los recursos eran para los laburantes, no para los buitres de afuera ni para esta runfla insensible que destruye a los jubilados para mandarle las reservas al FMI. Ya nos quisieron hipotecar la vida mil veces y siempre salimos adelante con la frente en alta, defendiendo lo nuestro.
¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando a estos cipayos que entregan el litio, el agua y las tierras sagradas mientras el pueblo hace malabares para llegar a fin de mes?