Política
Pérdida del poder adquisitivo y caída del consumo: el costo del ajuste
Miren los números reales y déjense de joder con el relato de Twitter: la caída histórica del consumo masivo y la licuación brutal de salarios y jubilaciones no son un 'efecto no deseado', son la esencia misma de este plan de saqueo neocolonial. Estamos asistiendo a una transferencia regresiva de ingresos obscena, diseñada por la burguesía financiera y digitada directamente desde Washington por el FMI. A los pibes criados a Nesquik que festejan el 'superávit fiscal' en las redes les cuesta entender que ese numerito se sostiene dejando a los viejos sin medicamentos oncológicos y congelando las partidas de las universidades nacionales.
No hay ninguna libertad en un país donde la clase trabajadora tiene que elegir entre pagar la boleta de luz con aumento del 300% o comer carne dos veces al mes. La desregulación total solo beneficia a cuatro monopolios concentrados y a la timba de la City, mientras la burocracia sindical cómplice de la CGT sigue durmiendo la siesta negociando prebendas con el poder de turno en vez de llamar a un paro general activo por tiempo indeterminado hasta voltear este régimen de entrega.
Frente al avance del fascismo libertario y la miseria planificada, la única salida es la autoorganización en los lugares de estudio y de trabajo, con asambleas abiertas y plan de lucha en las calles para defender cada conquista histórica. ¿O de verdad van a esperar que el mercado autorregule el hambre de la gente?