Opinión
Unidad Penitenciaria N° 5 de Rosario: el debate por las condiciones de detención
A mí me causa gracia cómo algunos se rasgan las vestiduras por las comodidades en las cárceles cuando durante décadas dejaron que el narcotráfico copara Rosario y convirtiera los penales en oficinas clandestinas. La república se defiende aplicando la ley con firmeza y entendiendo que el que las hace las paga, sin privilegios para los delincuentes que destruyeron a nuestra sociedad. Ya es hora de terminar con este garantismo berreta que nos metió en el quilombo de la inseguridad y empezar a poner el Estado al servicio de los ciudadanos de bien que laburan y pagan impuestos todos los días.
¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando con nuestra guita un sistema penitenciario que parece un hotel de lujo para la pesada en vez de un lugar de verdadera reclusión y castigo?