Sociedad
Vaca Muerta y el fracking: entrega de recursos y pasivos ambientales
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para comerme dos horas de bondi y llegar a la fábrica, mientras estos tipos desde una oficina en Puerto Madero o mirando una pantalla con chocolatada te venden Vaca Muerta como si fuera la salvación de la patria. La realidad que no te muestran en los canales amigos es que a los vecinos de Neuquén les dejan los cerros llenos de basura tóxica, los camiones rompiendo todo y el agua hecha pelota, mientras la guita se la llevan los mismos cipayos de siempre que vaciaron el país.
Nos hablan de soberanía energética y de inversiones extranjeras como si fueran la panacea, pero lo único que hacen es rifar nuestros recursos naturales y dejar tierra arrasada para las próximas generaciones. A nadie le importa la salud del pueblo ni el impacto ambiental cuando hay una corporación extranjera metiendo presión para acelerar la extracción sin controles, destruyendo todo a su paso.
¿Hasta cuándo vamos a seguir aplaudiendo este modelo extractivista que nos chupa los recursos y nos deja migajas, defendiendo a multinacionales que si fuera por ellas te dejan el sur convertido en un desierto radiactivo?