Humor Político
Transporte público y subsidios: el impacto del orden fiscal en las tarifas
A mí me da gracia ver cómo se rasgan las vestiduras los mismos que nos dejaron el país fundido con tal de mantener un relato inviable a base de emisión y déficit. Durante añse nos hicieron creer que viajar por dos mangos era un derecho divino, cuando en realidad era una mentira insostenible que pagábamos todos con una inflación galopante y más pobreza estructural. Ahora que finalmente se sinceran las tarifas y se empieza a ordenar el descalabro financiero que armaron, saltan todos indignados porque se les acaba la fiesta de los privilegios financiados con la plata ajena.
Obviamente que entiendo las formas de este gobierno y a más de uno nos genera reparos ciertas maneras de comunicar que rozan la desaprobación institucional, pero muchachos, seamos honestos intelectualmente un minuto. La alternativa era seguir camino a ser Venezuela, rifando las reservas del Banco Central para que un grupito de vivos siga viviendo del Estado mientras al laburante común no le alcanza para comer. El equilibrio fiscal no es capricho, es la única salida matemática para salir de este pozo inmundo donde nos metió el populismo kirchnerista.
¿Hasta cuándo van a seguir militando el fracaso económico y negando la realidad con tal de no admitir que el modelo estatista era una estafa piramidal? Ya es hora de que cada sector se haga cargo y empecemos a discutir cómo crecer en serio y no a base de subsidios truchos.