Política
Ajuste en jubilaciones y represión: el verdadero costo de este modelo
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los putos días para tomar el bondi y comerme dos horas de viaje hasta la fábrica, mientras estos nenes de papá criados a chocolatada y Twitter aplauden en el Congreso porque le sacan la comida a los viejos y nos funden el bolsillo con cada tarifazo. A mí nadie me regaló un mango jamás, pero ver cómo compran voluntades arriba mientras a los laburantes nos apagan la caldera y nos tiran gas pimienta en la calle por reclamar un plato de dignidad me revuelve las tripas.
Dicen que vienen a ordenar la economía y lo único que hacen es entregar el país atado de pies y manos al FMI y a los amigos de la timba financiera, destruyendo la industria nacional y mandando al muere a los pibes que quieren estudiar. Se llenan la boca hablando de libertad los mismos cipayos vendepatrias que nos están dejando en la ruina total a todos los que levantamos este país con el sudor de la frente, cagándose olímpicamente en los derechos que nos costaron décadas de lucha obrera.
¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando este saqueo a cielo abierto mientras los parásitos de turno se rascan las bolas y nos gobiernan a palazos y decretos para favorecer a cuatro vivos?