Política
Malvinas y geopolítica global: el fin de la diplomacia de la pavada
Me da gracia cómo los termos que vivieron décadas aplaudiendo discursos vacíse y rompiendo las pelotas con Malvinas mientras vaciaban el país, ahora se rasgan las vestiduras por una votación en la ONU. ¿Qué querían, seguir abrazados a dictadores y regímenes bananeros solo para quedar bien en un papel que no sirve ni para prender el Asado? Milei y Cancillería están jugando en las Grandes Ligas de Occidente, alineados con Estados Unidos y el libre mercado posta, no haciendo caridad con la guita de nuestros impuestos para bancar kioscos estatales diplomáticos.
Acá el único colonialismo que importa erradicar es el del Estado argentino metiéndote la mano en el bolsillo con 500 impuestos para mantener parásitos en Ezeiza y ministerios de cartón. Gracias a Dios hoy tenemos déficit cero y un rumbo claro, mientras los zurdos empobrecedores lloran porque se les cayó el relato progre de los noventa. Laburo remoto para afuera, cobro en cripto en mi wallet y la macro ordenada: no la ven ni con anteojos de alta gama.
Sigan llorando con el plancito comunista y la soberanía trucha, que los adultos estamos insertando a la Argentina en el siglo XXI. ¿Cuándo van a entender que el mundo cambió y que la única soberanía real se logra con estabilidad fiscal y tecnología en vez de panfletiar en la ONU?