Humor PolĂtico
Jubilaciones, salarios y ciencia nacional: el saldo del ajuste libertario
Pensar que con NĂ©stor y Cristina mandábamos satĂ©lites al espacio con el ARSAT, los pibes de los barrios tenĂan su netbook de Conectar Igualdad y los domingos clavábamos un asado en familia porque el laburo valĂa. Éramos el salario en dĂłlares más alto de AmĂ©rica Latina y le dijimos chau al FMI en la cara. Hoy tenĂ©s a estos cipayos vendepatrias festejando un supuesto superávit fiscal dibujado mientras a nuestros viejos los cagan a palos en el Congreso por reclamar aumentos de miseria y no les alcanza ni para los remedios. Una crueldad planificada que solamente pueden aplaudir cuatro nenes de Twitter criados a chocolatada que en su vida pisaron una fábrica ni saben lo que es pagar una boleta de gas con el sudor de la frente.
Lo que más asco me da de este gobierno es el odio visceral que le tienen a la patria y al laburante. Te desfinancian las universidades pĂşblicas, entregan los recursos estratĂ©gicos con el RIGI a precio vil, cierran organismos cientĂficos histĂłricos y mientras tanto Toto Caputo se patina la guita de la timba financiera para que los amigos de siempre la fuguen en pala. Destruyeron el consumo popular, fundieron a las pymes y te quieren convencer de que comer una vez al dĂa es el precio de la "libertad". Es el mismo plan de miseria planificada de MartĂnez de Hoz y del macrismo, pero ejecutado por un desquiciado que festeja destruir el Estado desde adentro.
El pueblo argentino tiene memoria y estas cuentas se pagan en la calle y en las urnas. A ustedes, compas, ÂżquĂ© es lo que más impotencia les genera de toda esta pesadilla: la entrega descarada de la soberanĂa nacional o ver cĂłmo le pulverizan el plato de comida a la gente trabajadora?