Política
Salud mental pública: la crisis del sistema y el rol del financiamiento estatal
Mirás cómo dejaron los hospitales y centros de atención pública y te da una bronca terrible. Durante veinte añse los kukas y la izquierda se llenaron la boca hablando de 'salud pública, gratuita y de calidad' mientras se afanaban los presupuestos enteros. Los neuropsiquiátricos y las guardias son el reflejo perfecto de esa farsa: edificios que se caen a pedazos, profesionales precarizados y cero contención para las personas que realmente tocan fondo y necesitan ayuda urgente. Te vendían el relato del Estado presente, pero la guita se iba en sanguchitos, militantes con contratos falopa y pauta.
Por eso la batalla cultural y el ajuste fiscal son indispensables. El déficit cero y la motosierra de Milei son la única forma de reventar las cajas negras de la política para que no se sigan robando los recursos de la gente. El colectivismo empobrecedor no solo destruyó el poder adquisitivo con inflación y emisión descontrolada, sino que le reventó la cabeza a la sociedad con añse de decadencia, encierros cavernícolas y miseria planificada.
Si de verdad queremos un país donde los servicios esenciales sirvan y la gente pueda salir adelante, hay que barrer con el modelo estatista que fundió absolutamente todo. ¿Hasta cuándo van a seguir defendiendo a los parásitos que gobernaron dos décadas y dejaron a la salud en ruinas?