Sociedad
Jubilaciones y consumo interno: el vino argentino y la mesa vacía del pueblo
Mientras estos cipayos vendepatrias aplauden en Twitter con la chocolatada pagada por papi y mami, la realidad de nuestras economías regionales es desesperante. Te venden la ruta del vino como si fuera una postal de primer mundo, pero la verdad es que al laburante mendocino o salteño no le alcanza la guita ni para comprar un cartón de vino en caja, gracias a este ajuste salvaje que destruyó el poder adquisitivo. Con Néstor y Cristina el consumo interno era otra cosa, el pueblo comía asado y disfrutaba de lo nuestro, no esta miseria planificada para entregarle todo al FMI y a los buitres de afuera.
Es indignante ver cómo vacían el país mientras festejan rebajas arancelarias para pocos y hambre para las mayorías. Te hablan de exportar y de la maravilla vitivinícola, pero la tierra la trabajan familias enteras que hoy no llegan a fin de mes, agobiadas por tarifazos criminales y la desregulación total de la economía. ¿Hasta cuándo van a seguir bancando este modelo de entrega donde el orgullo nacional se reduce a un negocio para cuatro vivos mientras los jubilados revolvían tachos? Decime si realmente pensás que este rumbo económico nos deja algo que festejar o si ya te da vergüenza militar el hambre.