Internacional
J jóvenes, empleo y el fin de la meritocracia estatal que nos empobreció
La discusión sobre qué priorizan los jóvenes argentinos al elegir un empleo demuestra que la mentalidad cambió para siempre gracias al baño de realidad que trajimos. Ya nadie quiere ser rehén de un puesto fantasma en el Estado ni vivir del pobrismo que nos vendieron los kirchneristas durante décadas, esos parásitos que militaban la vagancia mientras destruían el futuro de todos.
Hoy la prioridad es el mérito, el esfuerzo propio y competir en el mercado de verdad, lejos del curro de la pauta y los ministerios inútiles que cerró la motosierra. Aunque a veces no nos gusten las formas o algunos exabruptos del presidente, hay que reconocerle que nos devolvió la brújula económica, bajó la inflación y enterró para siempre el relato colectivista que nos dejaba a todos a pie.
¿Acaso todavía hay algún termo que piense que se sale adelante regalando planes y inflando el empleo público en lugar de fomentar empresas privadas que contraten con libertad?