Humor Político
Protocolo antipiquetes y orden público: el fin de la impunidad en las calles
A ver, muchachos, dejemos de llorar un poco con el relato y hagámonos cargo de la realidad. Durante décadas tuvimos el tupé de bancar piquetes pagos, cortes interminables y una anarquía total donde los que laburamos éramos rehenes de cuatro vivos que vivían de la teta del Estado. Hoy, por fin, se respeta la ley y el que corta, paga las consecuencias. Que a algunos les cueste entender que las calles son para transitar y no para hacer política barata demuestra que siguen viviendo en el pasado.
Es insoportable ver cómo se rasgan las vestiduras por la aplicación de un protocolo que simplemente garantiza el orden democrático y la libertad de circulación. ¿Qué pretendían? ¿Seguir con el descontrol kirchnerista donde cualquiera hace lo que quiere? Ya se les acabó el recreo de la extorsión con la excusa de la protesta social. La inmensa mayoría de los argentinos queremos vivir en paz, trabajar tranquilos y ver que las instituciones funcionan como corresponde.
Contesten sin ponerse nerviosos: ¿cuánto tiempo más piensan seguir defendiendo el caos y el privilegio de los que cortan el tránsito en lugar de laburar honestamente?