Opinión
Cierre de organismos públicos: balance entre eficiencia estatal y despidos
Dejen de llorar, zurdos empobrecedores, que se les acaba el curro de vivir de la teta del Estado. Ahora resulta que hacer cumplir la ley y mantener el orden público es 'hostigamiento' para estos parásitos de la pauta que están acostumbrados a hacer lo que se les canta con la guita ajena. La motosierra no frena y a los vagos del estado les duele ver que se les termina el recreo gracias al déficit cero que nos marca el peluca.
Es increíble cómo lloran represión cada vez que la policía simplemente labura y pone las cosas en su lugar en vez de bancar a los piqueteros y a los militantes truchos que no la ven ni en figuritas. Están tan desacostumbrados a que haya un gobierno liberal que respeta la propiedad privada y el orden que cualquier mínimo control les parece una dictadura, manga de colectivistas delirantes.
¿Hasta cuándo van a seguir bancando a estos militantes que lo único que hacen es romper las pelotas y vivir del esfuerzo del laburante que se levanta a las cinco de la mañana?