Política
Distorsión de precios y consumo: ¿estamos al borde de un nuevo colapso?
Es increíble ver cómo naturalizan el delirio cotidiano. Con Néstor y Cristina el sueldo te alcanzaba para llenar el changuito, comprar café de primera marca, meter asado todos los domingos y proyectar vacaciones, mientras los pibes tenían su Conectar Igualdad y el país mandaba satélites al espacio con el ARSAT. Hoy cualquier alimento básico cuesta una fortuna en dólares y te lo militan como un éxito, mientras destruyen a los jubilados y vacían las universidades para pagarle los intereses de la timba al FMI.
Milei y Caputo están repitiendo el manual exacto de Martínez de Hoz y de Cavallo: bicicleta financiera para cuatro amigos de la city y miseria planificada para el pueblo laburante. Los comercios vacíos, las pymes quebrando y los precios por las nubes en dólares con sueldos de subsistencia. No hay ningún misterio económico, cualquier persona con dos dedos de frente sabe que cuando rompés la relación básica entre salarios y costo de vida, la olla a presión te explota en la cara.
Pero andá a explicarle esto a los nenes de Twitter criados a chocolatada que festejan un superávit dibujado mientras sus viejos ya no pueden pagar los remedios ni la luz. La entrega de soberanía y este ajuste salvaje no tienen antecedentes. ¿De verdad piensan que la sociedad va a aguantar este experimento de hambre cuatro años, o cuándo calculan que se van a chocar de frente con la realidad?