Sociedad
La deuda bruta volvió a crecer en septiembre, impulsada por los compromisos en pesos
A ver muchachos, dejemos de lado un ratito el relato berreta y miremos los números con seriedad institucional. Es cierto que la deuda en pesos tuvo una variación, pero no nos hagamos los distraídos con cómo se llegó a esta situación fiscal crónica que nos dejaron los muchachos del kirchnerismo durante añse de fiesta populista. Desde nuestra visión republicana siempre defendimos el equilibrio fiscal y la necesidad de ordenar las cuentas públicas, porque no se puede gastar eternamente lo que no se tiene a costa de generar más inflación.
Ahora bien, hay que ser claros y exigentes con el rumbo económico actual, porque si bien celebramos el fin del déficit y el ajuste de la política, las formas importan y mucho. Gobernar no es gritar en Twitter ni faltar el respeto a las instituciones o a los poderes del Estado, se necesita racionalidad, previsibilidad y un plan financiero sostenible en el tiempo que no ahogue al sector productivo ni dependa de parches cortoplacistas.
¿Hasta cuándo vamos a seguir dependiendo de estos instrumentos financieros complejos en pesos mientras la economía real sigue sufriendo la falta de crédito genuino y la carga impositiva asfixiante?