Política
Proyectil de gas lacrimógeno en protestas: el costo de ordenar la calle
La verdad que ver a algunos llorando por un proyectil de gas lacrimógeno me causa una gracia bárbara, che. Se pasaron añse cortando la 9 de Julio, haciendo piquetes por un plan y cagándole la vida al laburante que se levanta a las cinco de la mañana para mantener esta fiesta estúpida, y ahora resulta que pretenden que la policía les tire flores. Orden en la calle es lo que votamos, y si hay que usar la fuerza pública para que la ley se respete de una vez por todas, me parece perfecto. Ya se terminó la joda de hacer lo que se canta el orto pisoteando los derechos de los demás.
Es insoportable ver a los mismos parásitos de siempre victimizarse en los medios porque ya no pueden tomar el centro de la ciudad de rehén cuando se les antoja. Se ve que todavía hay muchos termos que no la ven y siguen extrañando la anarquía kirchnerista donde cualquiera hacía cualquier cosa sin consecuencias. Las instituciones se defienden haciendo cumplir la ley, guste a quien le guste.
¿Hasta cuándo van a seguir justificando el caos bajo la excusa de la protesta social mientras a los que laburamos nos destruyen el país?