Sociedad
Marchas universitarias y violencia: el uso político de la calle
La verdad que ver lo que pasó en la marcha universitaria me da una vergüenza terrible, pero no me sorprende para nada. Salen a hablar de democracia y de defender la educación pública, pero en cuanto un laburante de prensa intenta hacer su trabajo, lo apuran, lo agreden y le demuestran al país que son unos violentos intolerantes que no bancan ninguna voz que no repita su libreto. Es insólito que sigan usando las universidades como unidades básicas partidarias mientras la inmensa mayoría de los argentinos pedimos orden, respeto por las instituciones y que las cuentas cierren de una vez por todas.
Por más que los muchachos del kirchnerismo y la izquierda sigan tirando piedras y agitando el fantasma del golpe blando, la motosierra y el equilibrio fiscal llegaron para quedarse. Nos dejaron un país fundido, con la mitad de la gente en la pobreza, y ahora se rasgan las vestiduras por una auditoría o porque se bajan los curros de la política. Ya no compramos más ese buzón berreta del relato solidario con la guita ajena.
¿Hasta cuándo van a seguir bancando estos desmanes financiados con la nuestra en lugar de hacerse cargo del desastre institucional que armaron durante décadas?