Economía
Inflación y déficit fiscal: la motosierra y el equilibrio que desespera a la oposición
La verdad que escuchar a los termos llorar por la primavera económica mientras ajustan los números de la macro es un clásico argentino. Nos dejaron un país fundido, con una inflación galopante y el banco central en terapia intensiva, y ahora pretenden que en dos minutos se acomode todo mágicamente sin tocar un solo privilegio estatal. La baja del gasto público y el déficit cero no son caprichos, son la única salida seria para dejar de ser una republiqueta bananera.
Por más que cueste entenderlo y los modales del oficialismo a veces no sean los de un club de debate inglés, los resultados económicos están a la vista y el rumbo institucional, aunque áspero, apunta a normalizar este bendito país. Ya es hora de dejar de vivir de prestado y bancar la fiesta con emisión. ¿Cuándo van a hacerse cargo del desastre que armaron durante décadas y empezar a aportar algo productivo en vez de militar el fracaso?