Economía
Salarios, tarifas y el costo de vida: el ahogo diario del laburante
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para tomarme el bondi y hacerme diez horas de fábrica, dejándome la vida para llevar el morfi a casa, mientras estos pibes de Twitter criados a chocolatada festejan números que solo existen en su cabeza. Te meten un ajuste salvaje que destruye el bolsillo de los jubilados y de los que levantamos este país todos los benditos días, mientras benefician a los mismos cipayos de siempre que manejan la timba financiera. A mí nadie me regala nada, pero ver cómo nos ahogan el sueldo y nos sacan los derechos conquistados por la lucha obrera me revuelve las tripas, porque nos gobiernan insensibles que jamás pisaron una planta o un colectivo a oscuras.
Dicen que hay que tener paciencia y que la primavera económica ya va a llegar, pero en el conurbano lo único que florece es la pobreza, la desesperación y el aumento constante de los boletos y las boletas de luz. Nos venden un relato importado del FMI mientras el pueblo se queda sin nafta para llegar a fin de mes, pisoteando la universidad pública, la salud y la dignidad de los que laburamos de sol a sol. ¿Hasta cuándo van a seguir bancando a este gobierno de vendepatrias que nos funde el bolsillo y nos roba el futuro mientras aplauden el ajuste desde una pantalla?