La conducta presidencial de Milei: debate sobre su aptitud física y mental para gobernar
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para subirme al bondi y romperme el lomo laburando diez horas en la metalúrgica. Llego a casa destrozado y cuando entro a las redes veo al tipo que se supone que maneja el país totalmente desorbitado, con la mirada perdida, balbuceando y tirando espasmos en los discursos. Muchachos, no sé si es la papoña, el delirio místico de hablar con perros o que simplemente no le da el cuero para el cargo, pero lo de este tipo ya pasa la vergüenza ajena. Es un peligro público nacional. Mientras Javito delira conspiraciones comunistas internacionales y se arrastra ante los yanquis y el FMI como el cipayo vendepatria que es, a nosotros nos revientan con las tarifas, la timba financiera y el ajuste salvaje que le metieron a los jubilados y a la universidad pública. Los nenes de Twitter criados a chocolatada te quieren militar la locura diciendo que es una estrategia de marketing, pero la realidad del laburante es que la guita no alcanza para nada. Nos están gobernando tipos que odian al pueblo argentino y que no te pasan un psicotécnico básico para entrar a laburar de barrendero. La soberanía popular y las conquistas obreras que tanto nos costó conseguir no se las vamos a regalar a un trastornado que se cree un mesías libertario. ¿De verdad los libertarios de cartón creen que un tipo en ese estado mental va a salvar al país, o es que la chocolatada les viene con cloroformo?