Sociedad
Soberanía nacional y política exterior: el peligro de entregar el país al imperio
Hay que ser muy cipayos vendepatrias para entregarle nuestra soberanía al primer buitre que pase con la billetera abierta, repitiendo las recetas que ya sabemos que nos hunden en la miseria. Mientras estos nenes de Twitter criados a chocolatada aplauden cada medida de alineamiento automático con los mandamases de afuera, el pueblo argentino se queda sin laburo, sin poder comer un cacho de carne y con los jubilados agachando la cabeza en las farmacias. Nos gobierna una manga de insensibles que destruyen todo lo público, que desfinancian las universidades y que rifan nuestros recursos naturales como si fueran los dueñse de una estancia privada.
Da vergüenza ver cómo aplauden el ajuste salvaje y la timba financiera mientras nos endeudan con el FMI por generaciones, entregando el litio, Vaca Muerta y hasta la dignidad. Con Néstor y con Cristina sabíamos bien de qué lado estar: del lado de la patria grande, de los laburantes, de la industria nacional y de la memoria de los que dieron la vida por una América Latina libre. ¿Hasta cuándo van a seguir entregando el país a cambio de una palmadita en la espalda de los yanquis?