Humor Político
Cierre de empresas estatales: el impacto fiscal y la eficiencia institucional
A ver, muchachos, seamos serios y pongamos las cosas en perspectiva de una buena vez. Entiendo perfectamente que a más de uno le agarre urticaria cuando se habla de achicar el Estado, pero mantener cuevas de ñoquis y empresas públicas deficitarias que solo sirven para bancar la joda de la política es inviable. Desde nuestra visión republicana, el equilibrio fiscal no es capricho, es una condición sine qua non para tener un país serio y previsible. No se puede seguir viviendo de prestado ni imprimir billetes como si no pasara nada.
Ahora bien, tampoco nos hagamos los distraídos con las formas. Una cosa es la motosierra necesaria para cortar privilegios y otra muy distinta son los modos mesiánicos y los agravios constantes que a veces se manejan desde el oficialismo libertario, que erosionan los carriles institucionales que tanto nos costó consolidar. Coincido en que hay que barrer con el déficit y terminar con el curro de los parásitos de siempre, pero las reformas profundas y duraderas se construyen respetando los equilibrios de poder y sin llev puesta la división de poderes.
En fin, la baja de la inflación y el ordenamiento de las cuentas son pasos indispensables, pero el verdadero desafío es demostrar que este ajuste no es solo una carnicería contable sino el cimiento de una economía sana y abierta al mundo civilizado. ¿Les parece que este esquema fiscal se puede sostener en el tiempo sin un acuerdo político institucional más amplio?