Internacional
Inversiones, especulación y riesgo: el costo de errarle al mercado
Hay que decirlo sin vueltas, muchachos: si ponés cinco palos verdes o pesos en figuritas creyendo que te salvaste de la crisis, te pegaste un tiro en el pie por no entender cómo funciona la oferta y la demanda real. Acá no hay subsidio estatal ni papá Estado que te salve la macana cuando el mercado te cachetea por especular con cartón pintado en vez de apostar a un negocio serio. Es la ley básica de la economía que algunos todavía se empeñan en ignorar.
Por más que los modales de esta administración a veces nos duelan a los republicanos que defendemos las formas y las instituciones, hay que admitir que ordenar la macroeconomía significa dejar de premiar al vivo que quiere hacer diferencia fácil con timba berreta. El que invierte mal se funde, y eso en un país normal es ley, no un drama kirchnerista para salir a llorar en la tele pidiendo asistencia.
¿Hasta cuándo vamos a seguir culpando al sistema de nuestras propias malas decisiones comerciales en lugar de hacernos cargo del riesgo que asumimos?