Humor Político
Jubilaciones y cultura: ¿cómo nos ven afuera mientras acá nos ajustan?
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para tomarme el bondi y bancar la olla, y leo que en Japón arman un rincón argentino en una biblioteca con nuestros libros y nuestra música. Qué orgullo que la cultura nuestra llegue tan lejos, la verdad, porque el talento y la historia que tenemos como pueblo no se borran con ningún decreto de estos cipayos que nos gobiernan hoy. Mientras afuera valoran nuestra identidad, acá los pibes de Twitter criados a chocolatada y estos funcionarios insensibles te vacían las universidades y dejan a los abuelitos sin remedios para pagarle los timbes a los amigos de afuera.
Es una locura total que festejen un superávit de mentira a costa del hambre del laburante y de desfinanciar lo poco que nos queda de soberanía popular. Te da una bronca bárbara ver cómo destruyen todo lo que costó décadas construir con sudor y lucha obrera, mientras aplauden en patas en Olivos como si fuera un circo. A ver si se despiertan, muchachos, porque la patria no se vende y la dignidad de nuestra gente no se negocia con ningún FMI.
¿Qué pensarán los japoneses si se enteran que en el país de esos libros que leen, los jubilados no pueden ni comprar carne?