Desarrollo de videojuegos y exportación de software sin cepo ni trabas estatales
Qué temazo el del pibe armando su metroidvania ambientado en una Buenos Aires destruida por décadas de populismo y roña estatal. Lejos de llorar pidiendo subsidios falopa al INCAA o llorar por la pauta, el flaco se puso a tirar código como corresponde, pensando en facturar afuera y cobrar en crocantes dólares limpios sin que ningún burócrata le afane el fruto de su laburo con retenciones confiscatorias. Al fin se está terminando la cultura del choriplan y el curro cultural que bancábamos todos los que laburamos en serio. Es increíble ver cómo los termos que militaron el modelo empobrecedor durante añse todavía no la ven y siguen llorando porque el Estado ya no les regala la plata para hacer cine militante que no mira nadie. Mientras tanto, los que aprendimos a programar, entendemos de cripto y exportamos servicios desde la comodidad de nuestra casa nos cagamos de risa de la casta y de los que siguen esperando que papá Estado les resuelva la vida. La motosierra llegó a todos lados y el superávit fiscal no se negocia, corta. Decime la verdad, ¿cuánto tardan en aparecer los colectivistas de siempre a decir que el desarrollo de fichines es 'especulación financiera' o que hay que regular a los devs independientes para 'proteger la industria nacional'?