Internacional
Toma del Colegio Nacional Buenos Aires: el derecho a la protesta estudiantil
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para subirme al bondi y romperme el lomo diez horas en la fábrica, pero mirá si le voy a soltar la mano a los pibes que defienden la educación pública. Estos nenes de papá criados a chocolatada que ahora gobiernan nos quieren dejar sin futuro, recortando guita para las escuelas mientras festejan la timba financiera de los amigos de afuera. Los pibes del Carlos Pellegrini y del Nacional Buenos Aires demuestran más dignidad que todos los funcionarios cipayos juntos.
Da vergüenza ver cómo operan los medios para ensuciar a los pibes que solo piden lo básico para poder estudiar en paz. A nadie le regalan nada, y menos a los estudiantes que ponen el cuerpo contra este ajuste salvaje que nos ahoga a todos los laburantes. Si no defendemos la universidad y la escuela pública hoy, mañana no nos queda nada.
¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando que destruyan la educación de nuestros hijos mientras los parásitos de arriba aplauden las medidas del FMI?