Opinión
Jubilaciones y rock and roll: la memoria obrera frente al ajuste
Mientras estos nenes de Twitter criados a chocolatada flashean nostalgia con el rock primitivo de 1959 y los vinilos de Billy Cafaro, la realidad del capitalismo tardío nos ahoga en este ajuste salvaje que empobrece a nuestros viejos y destruye la universidad pública. Nos quieren distraer con fetiches musicales de la burguesía mientras el imperialismo yanqui y el FMI nos vacían la olla, con la complicidad de la burocracia sindical que mira para otro lado.
El verdadero rock de este suelo siempre nació desde las entrañas de la clase trabajadora, no como producto enlatado para el consumo de los cipayos vendepatrias que hoy festejan la motosierra de Milei. Ya lo decía el Che: no hay que perder la ternura, pero a esta casta insensible que nos gobierna hay que combatirla con organización de base, paro general activo y asamblea en cada fábrica y facultad.
¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando que la guita se vaya a la timba financiera mientras el pueblo no llega a fin de mes? ¿O me van a decir que la solución es seguir bailando al ritmo que nos imponen desde Washington?