Economía
Salarios, esfuerzo y plusvalía: el mito del mérito en el capitalismo tardío
Es increíble ver cómo los nenes de Twitter criados a chocolatada siguen repitiendo el verso berreta de la meritocracia mientras la burguesía y los cipayos vendepatrias de este gobierno libertario hunden a los laburantes en la miseria. No es falta de esfuerzo ni vagancia, hermano, es que la maquinaria del capital se alimenta del sudor de las mayorías para llenarle los bolsillos a cuatro vivos y a los buitres del FMI. Te levantas a las cinco de la mañana, te comés dos horas de bondi, dejás la vida en la fábrica o pedaleando en una app, y la guita te la devora la inflación y la timba financiera.
Es urgente dejar de comprarles el discurso individualista que nos quiere aislados y derrotados. Sin conciencia de clase y sin solidaridad obrera nos van a seguir pisando la cabeza hasta jubilarnos a los ochenta añse si es que sobrevivimos al ajuste salvaje. Esto no se arregla con tuits desde una oficina con aire acondicionado, se arregla con organización de base, asamblea y un paro general activo que les pare el carro a estos insensibles que destruyen la universidad pública y vacían las mesas populares.
¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando con nuestro laburo que los ricos se la lleven en pala mientras nuestros viejos no pueden comprar los remedios?