Opinión
Jubilaciones y naturaleza: el ajuste salvaje contra el pueblo y los recursos
Es indignante ver cómo estos nenes de Twitter criados a chocolatada hablan de la belleza de los paisajes mientras este gobierno de cipayos vendepatrias entrega nuestros recursos al capital financiero internacional y a las corporaciones extractivistas. Nos quieren vender un relato bucólico y romántico de la naturaleza, pero en el capitalismo tardío todo se reduce a mercancía, saqueo y contaminación para pagarle una deuda ilegítima al FMI. Secan las economías regionales, destruyen los bolsillos de los jubilados que laburaron toda su vida y después pretenden pasearse por la cordillera o los humedales como si nada, invisibilizando el hambre de las barriadas.
La soberanía territorial no es solamente defender una postal turística frente a los incendios intencionales de los buitres inmobiliarios; es garantizar que la guita vaya a los hospitales, a las universidades públicas y a los salarios de la clase trabajadora, y no a la timba financiera de los amigos del poder. La burocracia sindical cómplice mira para otro lado mientras pulverizan derechos históricos, pero la bronca en las bases se siente cada vez más fuerte en cada asamblea.
¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando este saqueo sistemático de nuestra tierra y de nuestra dignidad mientras festejan superávits truchos a costa del sufrimiento de los laburantes?