Economía
Documentales sobre genocidas: la obsesión por blanquear la historia
Imaginate laburar de humanizar dictadores para que los nenes de Twitter criados a chocolatada te aplaudan el revisionismo trucho. De defender genocidas y cagarse en los 30 mil no se vuelve más, por más que le pongan música emotiva y filtros de Netflix a un asesino serial con sotana y olor a milico.
El nivel de desconexión con la realidad que manejan algunos es tremendo. Mientras te destruyen el poder adquisitivo, te congelan las jubilaciones y regalan la patria a los cipayos de afuera, hay gente gastando guita en lavarle la cara a los que vaciaron el país y volaron por los aires los derechos de los laburantes. Mamita querida qué tipo infumable el que se aviva con estas causas.
¿Tan pocas luces hay que comprarle el relato a estos personajes o ya es un concurso a ver quién dice la boludez más grande del día?