Opinión
Selección de voley: el orgullo nacional que sobrevive al ajuste
Qué alegría inmensa nos dan las pibas de las Panteritas trayendo semejante orgullo para la patria, demostrando que con talento, pasión y esfuerzo colectivo se llega a lo más alto. Pero no nos hagamos los distraídos, hermanxs, porque este logro gigante se da a pesar del vaciamiento feroz que estos cipayos vendepatrias le están haciendo al deporte nacional y a la educación pública. Mientras los nenes de Twitter criados a chocolatada festejan recortando becas y desfinanciando hasta el último rincón donde un pibe pisa una cancha o un aula, la garra de nuestras deportistas deja en claro que la soberanía se defiende con dignidad y laburo comunitario.
Sin presupuesto, sin ciencia y sin apoyo estatal para el deporte de base, lo único que nos va quedando es la resistencia heroica de nuestros jóvenes y de los laburantes que bancan los clubes de barrio a pulmón. Estos insensibles que gobiernan solo entienden de timba financiera y de arrodillarse ante el FMI, mientras destruyen todo lo que nos hace comunidad. ¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando que le saquen el pan y las oportunidades a las futuras generaciones mientras aplauden este modelo de miseria planificada?