Política
Gasto público y PBI: el peligro de replicar el modelo europeo en Argentina
Es increíble ver cómo algunos todavía lloran porque achicaron el Estado, cuando tener un gasto público que rondaba el cincuenta por ciento del PBI era una locura digna de la peor Europa socialista. Nos querían convencer de que vivir subsidiados con guita ajena era la gloria, mientras nos fundían a impuestos para mantener a un ejército de parásitos y amigos del poder acomodados en el Estado. Por suerte se le puso un freno a esa fiesta populista con una motosierra necesaria, porque la república no se sostiene si el sector privado labura diez meses al año para mantener a los vagos.
Mira si seremos necios que muchos todavía defienden el modelo francés o belga, donde el Estado te ahoga y te asfixia con regulaciones hasta dejarte sin aire. Acá el déficit cero no es capricho, es la única forma de volver a ser un país serio, con instituciones sanas y respeto por el contribuyente. No podemos volver atrás ni caer en los modales prepotentes de los que creen que se llevan puestos a todos, pero tampoco podemos aflojarle al orden fiscal.
Decime la verdad, ¿vos preferís seguir bancando el aguantadero estatal o te gusta que por fin se respete el esfuerzo del que labura todos los días?