Opinión
Cine nacional y subsidios del INCAA: el fin de la pauta para amigos del poder
Hay que decirlo sin vueltas: los zurdos empobrecedores se pasaron décadas llorando por la cultura mientras le financiaban las películas berretas a los amigotes del poder con la guita de los jubilados. Ahora que gobierna Milei y la motosierra llegó para quedarse, se les acabó el curro de vivir del Estado y lloran porque ya no hay déficit cero que les aguante la joda. Qué lindo es verlos desesperados mientras el equilibrio fiscal es innegociable y la inflación baja gracias al mejor presidente de la historia.
Mirá si será grande la decadencia que nos quisieron vender durante añse que el cine argentino dependía exclusivamente de los subsidios estatales, como si el talento necesitara de la plata ajena para existir. Los parásitos de la pauta todavía no la ven y siguen repitiendo el relato colectivista de que sin el Estado nos morimos de hambre. Son unos mandriles que prefieren un país pobre con 50% de pobres antes que admitir que el libre mercado y la libertad avanza les destruyeron el curro para siempre.
Decime la verdad, ¿cuánto tiempo más van a seguir defendiendo a los vagos que vivían de la teta del Estado en lugar de ponerse a laburar de verdad como cualquier cristiano?