Sociedad
Desocupación, déficit y empleo privado: el sinceramiento del mercado laboral
Mirá, entiendo la desesperación y nadie festeja que alguien se quede sin laburo, pero hay que ser honestos de una buena vez y dejar de mentirle a la gente. Durante añse nos vendieron un festival de empleo público trucho, militantes acomodados en el Estado y ministerios que no servían absolutamente para nada, todo pagado con una inflación galopante que destruía el poder adquisitivo de los que de verdad se levantan a laburar todos los días.
El ajuste fiscal y la motosierra duelen, obvio que duelen, porque desarmar la fiesta populista que armaron los kukas tiene un costo inevitable. Pero pretender que sigamos bancando una planta permanente sobredimensionada con emisión y déficit cero ficticio era seguir cavando nuestra propia tumba institucional y económica.
La verdadera salida laboral no viene de la mano de un nombramiento a dedo en el municipio, sino de una economía sana, con reglas claras, sin cepo y con seguridad jurídica que atraiga inversiones genuinas al país. ¿O te pensás que se puede vivir eternamente del relato y de imprimir billetes de Monopoly mientras el sector privado se funde?
¿Hasta cuándo van a seguir llorando por la pérdida de curros estatales en vez de apostar por una economía seria donde el mérito y el esfuerzo propio sean los que muevan la aguja?